Las competiciones

¿Te has parado alguna vez a pensar en lo obsesionados que estamos todos por ganar? Por ejemplo, estas en el metro y ya quieres salir el primero: la mano ahí a la palanquilla de la puerta y pumba, no se abre, pumba, no se abre; pumba, se abre y ale! Como si el quinto semáforo se acabara de iluminar y dieran la salida! Aprietas el paso para llegar el primero a las escaleras.

Y si has hecho una mala salida, donde te la juegas de verdad es en las escaleras! Tengo un amigo que sube por las de toda la vida que están al lado de las mecánicas porque así adelanta a mas gente de golpe y eso debe de dar… ¿más puntos?.

Pero es que amigos, esto de las competiciones lo llevamos en nuestros genes. De entrada ya empezamos compitiendo: empezamos formando parte de una pandilla de espermatozoides haciendo flexiones y abdominales en el patio del gimnasio de los  cojones nuestro padre. Ahí todo de tipos duros machacándose para la batalla. Los espermas deben ser algo así como los Espartanos (Ahú) y el que gana, o sea, cada uno de nosotros seríamos, a ver, Leonidas no que se lo cargan pero un rollo MacLeod de los Inmortales si que debemos tener por aquello de que “sólo puede quedar uno“, el que llega a la meta!

Luego empezamos a desarrollarnos, a algunos les entran las prisas y salen antes, otros salen después pero en general hasta después del parto nuestro ardor por competir no es tan guerrero… los que se adelantan no es que estén compitiendo, es que han hecho salida en falso, pero luego los meten en el horno unos días y arreglado. Lo jodido viene después.

Competimos incluso sin competir porque muchas veces son nuestros padres, que nos llevan en el cochecito, que ven algo o a alguien y empiezan a correr y tú que estás tan tranquilo estirado, mirando al cielo: rama, rama, rama, farola, rama, sol, sol, sol, rama, farola, paloma… ves que las cosas empiezan a pasar demasiado rápido: ramapalomafarola, solsolsol… y de repente frenado en seco y ya no ves más que el techo de tu capazo porque de la inercia te has ido al fondo…

Cuando ya tenemos un poquito de uso de razón, cuando ya pedimos pipi nosotros mismos (y meamos en el sitio, porque a veces pedimos pipi pero lo que pasa en realidad es que anunciamos que nos acabamos de mear), estamos ahí a nuestra bola, con nuestros coches y competimos a ver quién corre mas, el coche azul que tengo en la mano derecha o el rojo que tengo en la izquierda.

Repito: mano derecha coche azul, mano izquierda coche rojo, los llevo yo, estoy compitiendo a ver quien gana. ¿A ver quién gana? pues va a ganar el que me salga los cojones!! que para eso los estoy llevando yo! pero en nuestra tierna infancia post-pañal aún creemos en el azar, el devenir y el caprichoso suceder de las cosas:

Niño: Uy! me he cagado!

Madre: niño, ¿te has cagado?

Niño: (es que no lo hueles?????). mmm si mama. se me ha escapado (claro, ha cavado un túnel, ha forzado la puerta y ha salido).

Madre: ¿y como ha sido?

Niño: mmm túnel… mmm… no se!!

Creces y conviertes a tus padres en Pokemons. Si hombre! los pokemons, esos bichos con poderes sobre naturales que se usan para competir, que si uno tira rayos y el otro escupe agua… que no le veis el asunto? si hombre! mira: patio del colegio, 2 niños hablan:

Pues mi padre es mas fuerte que el tuyo porque puede levantar la tele de plasma con una mano, pues el mío levanta el coche con el meñique... Pobres criaturas, menos mal que no tienen ni voz ni voto por qué ya me gustaría ver a mi a mas de un padre intentando dejar bien a su hijo.

Por otro lado los padres también compiten entre ellos usando a sus hijos como quien a puesta a las carreras, no hay más que ir a cualquier colegio un sábado por la mañana y ver un partido de escolares. Ahí si que sacamos el animal que llevamos dentro. Si un día llevamos una cámara enfocando a los padres, lo pasamos después a cámara lenta y le quitamos el sonido tendremos pesadillas durante semanas! esas caras tensas, esas mandíbulas desencajadas, esos ojos inyectados en sangre… vamos que después de una visión así decirle a Papá y a Mamá que os quiero mucho es más un acto de precaución que de amor incondicional.

Otro clásico son las carreras de carrito en el Alcampo: vas con tu carro lleno y poco maniobrable buscando una caja, ves una semi libre a una distancia prudencial y empiezas a ir hacia allí. Por otro lado otro carro lleno ha visto el mismo sitio y ahí empieza la carrera. Al final llegas tú, no sin antes casi atropellar a un niño, empujar a una abuela y chocar contra uno de esos cestitos rojos con ruedas que no sirven para nada, pero te plantas ahí con una cara de dignidad, de aquí no ha pasado nada y miras al perdedor con cara de: uy, no te había visto.

Muy parecido a esto del carrito es el voy por la calle hacia el portal de casa y a lo lejos veo a un vecino que se aproxima por el otro extremo de la calle, empieza el pateo por llegar el primero al ascensor.

Luego hay competiciones que no las entiendo, por ejemplo, las audiencias de la tele. Antena 3 te planta una serie cojonuda en la que se ha gastado un dineral, la pone los lunes por la noche (si, es El Barco), una calidad que lo flipas, un barco ahí que navega… tremendo y que hacen las otras cadenas? ponen otra serie de similares características, no le ponen un Barco para que la cosa no cante pero igual le ponen un avión o un camión, algo gordo para competir… pero vamos a ver… es una competición o es una putada?

Si se supone que la tele está para que yo la vea ¿por qué me tienen que provocar estos dolores de cabeza?, ¿por qué tengo que llegar a casa después de un día currando como un cabrón y estar en la tesitura de elegir si quiero Barco o Avión? ¿Por qué? (espero que Mourinho no me pida royalties). Pues porque sí! ala! los de las cadenas somos así, tienes que elegir, o estas con nosotros o contra nosotros, venga! elige que estamos compitiendo!

¿Compitiendo? pero ¿en qué? oye, que si no te veo hoy te veo mañana eh! Que tengo video y emule! no te jode! A ver, seamos serios, que si encima lo veo con el emule no tengo publicidad eh! señor de la cadena! a ver si voy a dejar de ver tus series con anuncios y me las miro el día después bajada y sin anuncios eh! que estoy muy loco y puedo no ver House los miércoles eh! que me lo bajo y me lo veo el sábado y sin temblar eh!

Pero el momento competitivo más chulo de todos y que he dejado para el final porque me encanta es cuando estas esperando al metro, entra por un extremo del anden y desde tu posición controlas los sitios libres que hay para entrar flechado a por uno de ellos antes de que los demás ansiosos que están como tú te los quiten pero aparece una abuela con bastón que se convierte en Ninja para coger sitio en el metro! no he visto yayas correr tanto en la vida! vamos que sólo les falta el casco de caballero porque ya usan el bastón como lanza para las justas y abrir camino y pobre de ti que te cruces en su trayectoria o les quites el sitio porque ella logrará sentarse en ese sitio por las buenas o por las malas!

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Un comentario el “Las competiciones

  1. Yo, como bueno haceedora de ovulos inertes entre líquidos matriciales, dejo las competicioes para la otra mitad de mi especie…siempre acaban volviendo a buscar refugio…;)

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